¿Ineficacia de las Políticas Activas de Empleo en Andalucía?

saeEl pasado mes de julio, el Observatorio Económico de Andalucía publicó un informe sobre la eficacia de las Políticas Activas de Empleo (PAEs) en Andalucía, no augurando efectos alentadores.

La relevancia mediática de estas políticas es notable en la actualidad como consecuencia de las graves irregularidades detectadas en la gestión de las mismas, principalmente, en Andalucía, pero, más allá de estos posibles hechos delictivos, resulta cuestionable, con la actual normativa general en materia de empleo, la funcionalidad de estas políticas para colaborar en la resolución del objetivo principal de su existencia, esto es, la lucha contra el desempleo.

Según el observatorio,el origen de este problema no está simplemente en los efectos de la crisis sobre la demanda de trabajo sino en un diseño legal e institucional altamente responsable del mal funcionamiento de nuestro mercado de trabajo”, proponiendo como alternativas de solución “avanzar de manera decidida en la introducción de mayores dosis de flexibilidad en la relación entre trabajadores y empresas, así como en ofrecer mayores dosis de seguridad al trabajador (más que al puesto de trabajo) a cambio de aumentar su nivel de compromiso con la búsqueda de empleo y el reciclaje profesional a lo largo de toda su carrera laboral. No obstante, el factor económico marca con creces las diferentes actuaciones que presentan unos u otros Estados europeos, en materia de ejecución de PAES.

En efecto, el gasto público en estas políticas difiere mucho de unos a otros países europeos, posicionándose España, cerca del porcentaje medio que marca la OCDE (0´8%, sobre un 0,6% del Producto Interior Bruto Estatal), denotándose, además, una gran heterogeneidad de programas que implementan las medidas de lucha contra el desempleo lo que evidencia la diferencia entre los mercados laborales y sociales de los países miembros de la OCDE.

TABLA 1: Gasto Público en Políticas Activas de Empleo (% PIB) en el año 2011 Total Intermediación Formación Incentivos al empleo privado Creación directa de empleo público Inserción de grupos con dificultades
Dinamarca 2.26 0.67 0.50 0.40 0.00 0.69
Bélgica 1.59 0.21 0.15 0.72 0.37 0.14
Países Bajos 1.10 0.41 0.13 0.01 0.11 0.44
Suecia 1.09 0.29 0.08 0.47 0.00 0.25
Finlandia 1.01 0.17 0.51 0.14 0.09 0.10
Francia 0.93 0.25 0.36 0.11 0.14 0.07
España 0.88 0.15 0.20 0.37 0.08 0.08
Alemania 0.79 0.34 0.26 0.13 0.03 0.03
Austria 0.75 0.18 0.45 0.04 0.05 0.03
Portugal 0.59 0.14 0.32 0.10 0.01 0.02
Italia 0.42 0.11 0.14 0.16 0.01 0.00
OCDE 0.58 0.14 0.15 0.14 0.06 0.10
Estados Unidos 0.13 0.04 0.04 0.01 0.01 0.03
Fuente: OCDE y elaboración propia

Según el Observatorio, en España, la mayor partida de gasto se destina a incentivar el empleo privado, mientras que Alemania dedica un mayor porcentaje a formación y en países como Dinamarca y Holanda la principal partida es la de intermediación, obteniéndose efectos más intensosen los programas que aumentan la eficiencia en la búsqueda de empleo de los desempleados, a pesar de ir perdiendo efectividad con el tiempo, resultando, por tanto, algo más efectivos los programas que actúan sobre la estabilidad en el empleo y los salarios.

En base a los resultados de más de 96 evaluaciones de políticas activas desarrolladas en 19 países europeos durante los pasados 30 años, concluye el Observatorio que los programas con un mayor efecto positivo sobre la probabilidad de re-empleo de los desempleados así como sobre sus salarios y estabilidad laboral posterior son, por este orden:

  1. Programas tendentes a mejorar la eficiencia en la búsqueda de empleo.
  2. Programas destinados a incentivar la creación de empleo en el sector privado.
  3. Programas de formación.
  4. Programas de creación directa de empleo público.

Resaltando la negativa consecuencia sobre los efectos deseados en las medidas de PAES, del llamado “Efecto de peso muerto”, esto es, cuando los puestos de trabajo creados para los trabajadores en paro se hubiesen generado de igual modo sin necesidad de realizar ningún gasto público y el “Efecto sustitución”, aparecido cuando algunos parados consiguen los puestos de trabajos que hubiese conseguido otro trabajador no amparado por un programa concreto de política activa de empleo, concluye que la situación más alarmante, especialmente en Andalucía, es la de la temporalidad laboral– “la tasa de temporalidad en Andalucía es todavía el 34%, más de 10 puntos porcentuales superior a la del conjunto de España”-, lo que condiciona considerablemente el avance en la productividad y el valor añadido de los trabajadores y las empresas, especialmente, en esta comunidad. Ello alienta a considerar cuales deben de ser las prioridades en las PAES a aplicar en Andalucía, apuntando la necesidad de reinsertar cuanto antes en un empleo, lo más estable posible, a los más de 1,4 millones de desempleados andaluces, así como, avanzar en el reciclaje profesional de gran parte de los parados más jóvenes y de la mayoría de los parados de larga duración.

La información sobre las PAES en Andalucía es escasa y fragmentaria, concluye, existiendo “muy poca transparencia sobre el dinero destinado a estas políticas en el pasado reciente así como sobre los procedimientos de asignación, evaluación y desarrollo de las mismas”, siendo casi inexistente la evaluación de sus resultados.

 

Araceli Vallecillo Orellana
MOPTE UCO- UHU.

Photo credits: El Pais

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